José Miguel Alguer: "Tengo pendiente realizar una exposición sobre Burjassot, las fiestas y su gente"

José Miguel Alguer Romero llegó a Burjassot hace más de 15 años y encontró una gran fuente de inspiración para desenvolverse en la pintura, su mayor pasión. Estudió Artes Gráficas y Diseño pero disfruta con un lienzo, un pincel y una buena idea. Sus obras son de un arte abstracto y original, llenas de vida y de color. Su última exposición, Urbana Rustica X- Pont del Sant Crist Bocairent, ha estado en la Casa de Cultura de Burjassot.

"En Burjassot, en 1993, gané mi primer concurso de carteles; mi primera exposición también fue 
aquí, en la Casa de Cultura" 


  Naciste en Alemania, pero tus obras tienen una gran influencia del Mediterráneo.¿Siempre has vivido aquí? Soy nacido en Alemania pero hijo de la inmigración, mi padre era valenciano y mi madre es de Huelva. Me trajeron a España con meses y, aunque los dos primeros años estuve en Huelva, el resto los he vivido en Valencia. Cuando me casé, decidimos venirnos a vivir aquí porque mi mujer es de Burjassot.


¿Cómo ha influido ese hecho en tu carrera? Yo le tengo mucho cariño a este pueblo por varias cosas. Mi profesión siempre ha estado orientada al diseño gráfico y como en la Casa de Cultura tenían una revista estuve de colaborador con mi mujer hace años. Además mi primer concurso de carteles lo gané aquí en 1993 y mi primera exposición fue también en esta casa. A mí, por ejemplo, me gusta darle un toque de este pueblo a todas mis pinturas. Próximamente se podrá ver una exposición colectiva sobre Vicente Andrés Estellés: El fill del Forner... que feia versos. Aún así intentamos movernos por otras localidades de la Comunidad Valenciana para que se conozcan nuestros trabajos.


¿Sueles tener muchas ventas con este tipo de exposición? Bueno, ventas, no muchas. Yo creo que lo más importante para el artista es que su obra se vea y poder así difundirla. Ahora con Internet podemos abrir campo pero es un poco surrealista porque no contactas directamente con el público. Es difícil vender aunque claro que me gustaría vivir de esto, poca gente lo consigue. Para el artista pintar es una necesidad, necesito expresarme, pero al no vender no puedes dedicarle el tiempo que te gustaría. Llega un momento que no sabes dónde poner los cuadros... (risas).

  ¿Cómo suelen recibir los vecinos y amigos tus pinturas? Muy bien, como me conocen suelen animarme. "Oye pues he ido a verla y me ha gustado mucho", esos comentarios se agradecen y así te das cuenta de cómo siente el público tu arte.

  "Mi padre me dijo que me moriría de hambre cuando le dije que quería ser pintor; estudié Diseño Gráfico, pero pintaba en mi tiempo libre"


¿La inspiración viene desde pequeñito? ¿Qué pensaban en tu casa? Yo recuerdo que a mi padre le decía: "Yo quiero ser pintor". Y él me contestaba: "Te vas a morir de hambre" (risas). Por eso comencé a estudiar Diseño Gráfico, aunque la pintura me llamaba la atención y de vez en cuando hacía algún cuadro o retrato. Fue cuando me quedé en el paro, pues tenía tiempo libre, cuando empecé a pintar, aunque de lo primero que hacía a lo que hago ahora no tiene nada que ver. Mi primera exposición fue a principios de los 90 y eran pinturas muy abstractas que recordaba mucho al cómic, pero con los años me he ido puliendo.

¿Qué lugar de Burjassot te inspira más? Me inspiran muchos lugares, es más, he planteado realizar una exposición sobre la localidad, las fiestas y su gente, pero está pendiente todavía. Un buen ejemplo de una obra mía influencia de aquí es un collage de la puerta de los Silos por el que me premiaron el año pasado y está expuesto en la Casa de Cultura.